Celulitis femenina vs masculina

celulitis feminina vs masculina

¿Quién lo padece?

La celulitis, por norma general, se achaca a la mujer, pero…¿Es también un problema masculino? Lo cierto es que en la población mundial más del 85% de las mujeres tras la pubertad ya presentan en algún grado la celulitis en su cuerpo. Aunque es verdad que esta se produce de un modo más pronunciado en ciertas etnias, hay que tener en cuenta que en toda mujer se encuentra un componente hormonal que afecta en la aparición de la celulitis durante su desarrollo físico normal lo que la hace más proclive que al varón al padecer la llamada piel de naranja. Gracias a la tecnología de aparatos anticelulíticos se puede atajar el problema que por cuestiones fisiológicas perjudican el liso y terso estado de la piel de toda mujer. Veamos en los siguientes puntos cómo y donde se produce y su solución. 

¿Cómo se produce?

Empecemos antes por saber ¿Qué son estás hormonas femeninas que provocan el desarrollo de la celulitis? Pues sencillo, la progesterona y el estrógeno son las dos hormonas presentes en el cuerpo de la mujer responsables de la acumulación de líquidos y de grasas cuyo resultado es la piel de naranja. Estas diferencias hormonales entre sexos produce que incluso sea raro encontrar celulitis en el cuerpo masculino ya que ellas tienen de por sí, una predisposición genética y reproductiva que las obliga a contener un extra de grasa normalmente predominante en caderas, muslos y abdomen. Grasa que los hombres no necesitan en su naturaleza por lo que no es necesario en su constitución éste almacén adiposo en cintura y abdomen que tanto preocupa a la mujer.




En la morfología de la piel se encuentra la principal característica de que la celulitis sea más propensa en la mujer ¿Por qué? Simplemente los tejidos masculinos son ligeramente distintos y esto provoca que su constitución no propicie la formación del tejido graso que se promueve en la constitución femenina ¿Has oído hablar de la dermis y la epidermis? Pues estas dos son las capas de la piel que sostienen la celulitis. Lo que forma el tejido graso, depende de la ordenación de estas fibras, que es diferente en hombres y en mujeres. Y por cuestiones fisiológicas los lóbulos están colocados en vertical en la mujer mientras que el hombre goza de fibras más fuertes, que se encuentran en todas direcciones lo que directamente provoca que sus lóbulos grasos sean más pequeños. ¿Es justo? Bueno, es la simple y cruel fisionomía natural…

¿Dónde se produce?

Como hemos visto la dermis y epidermis soportan la celulitis, pero debajo de la piel hay hasta 3 capas de grasa y la piel de naranja se desarrolla en concreto en la hipodermis, la cual es la capa más superficial de todas y por ello la celulitis se percibe tan visiblemente. La hipodermis es una capa de grasa subcutánea que está organizada a partir de fibras de tejido conectivo, y la celulitis se forma a partir de depósitos de grasa que pueden variar en función de los hábitos alimenticios de cada individuo, del ejercicio que realice, y de su estilo de vida en general.

En resumen, la piel de naranja es un feo visible que prolifera fundamentalmente en el cuerpo femenino en un porcentaje bastante amplio respecto al masculino. Por lo tanto, debido a estas diferencias hormonales entre hombres y mujeres, de por sí, la piel de naranja será siempre en un porcentaje bastante más predominante en ellas que en ellos. Sin embargo, en los hombres también puede propiciarse, pero aunque el hombre padezca también de celulitis el grosor de su piel respecto al de la mujer es superior y no muestra de manera tan perceptiva esos grasientos bultitos que castigan a la mayor parte de mujeres del planeta.

¿Qué hacer?

Bueno, ¡Todo tiene solución! Como mencionamos al principio ¡Vivimos en la era tecnológica! Y gracias a esta ventaja ya disfrutamos en el mercado de dispositivos específicos Silk’nSilhouette para remediar el inconveniente, éste aparato clínico diseñado con materiales de calidad trata la piel de naranja de forma segura, eficaz y cómoda sin tener que recurrir a una dolorosa y cara cirugía. Aunque, por supuesto, para las que prefieren la solución más tradicional ya se sabe que hay que hacer ¡Ponerse las pilas! Llevando una dieta combinada con ejercicios específicos que con constancia y fuerza de voluntad también verán reducida de forma lenta y progresiva la celulitis.

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